LOS ÁNIMOS FALTAN. ¿ESTAMOS ANTE UNA NUEVA PANDEMIA?
Ante la pandemia actual, de no poder dormir, sentirte desbordado, estar nervioso no poder más…la tendencia más alarmante, es el incremento del consumo de fármacos ansiolíticos y antidepresivos. Hay alternativas, súper efectivas y encontrando un por qué, como puede ser la carencia aminoácidos, entre ellos, uno de los más importantes y esenciales para el funcionamiento del organismo, el triptófano.
¿QUÉ ES EL TRIPTÓFANO?
El Triptófano es un aminoácido que se encuentra de forma natural en las proteínas tanto de los animales como de las plantas. Es uno de los aminoácidos esenciales que debe ser incluido en nuestra ingesta diaria. Es fundamental para el correcto desarrollo y el funcionamiento óptimo de muchos de los órganos vitales. Es imprescindible para la síntesis de melatonina, serotonina o vitamina B3 y su insuficiencia puede llevarnos a padecer trastornos en el estado de ánimo, alteraciones en los ciclos de sueño-vigilia o problemas con la piel, solo por mencionar algunos de ellos. El normal funcionamiento del sistema nervioso, el sistema cardiovascular, el sistema endocrino, el sistema digestivo o el sistema muscular están condicionados a la ingesta regular de este nutriente.
Este aminoácido es precursor de la serotonina, un neurotransmisor regulador de nuestro estado de ánimo así como del apetito y también del estrés. Pese a que a la serotonina, se conoce popularmente como la “hormona de la felicidad”, lo cierto es que no es una hormona ni se limita exclusivamente a estimular el ánimo. Es un neurotransmisor y se encarga de transmitir las señales entre las células nerviosas de nuestro cuerpo.
FUENTES DIETÉTICAS DE TRIPTÓFANO
Si varían los niveles de serotonina en nuestro cerebro automáticamente se producirán cambios en nuestro estado de ánimo. El Triptófano, al ser un aminoácido esencial, que nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarlo, debemos aportarlo por medio de la alimentación.
Por ejemplo, podemos encontrarlo en la carne (sobre todo pavo y pollo), en pescado azul, en los huevos, los lácteos, el queso, el plátano, la piña, el aguacate y la ciruela. También están presentes en el chocolate negro y los frutos secos y las habas de Griffonia. Y también existen los comprimidos de triptófano, disponibles en farmacias.
¿PARA QUÉ SIRVE?
Si no se sigue una dieta con alimentos ricos en este aminoácido, incrementa el riesgo de sufrir ansiedad, insomnio, estrés o depresión. Podemos recurrir a suplementos alimenticios de triptófano que, en muchos casos vienen enriquecidos con melatonina, magnesio y vitamina B6 para favorecer el descanso y disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño.
¿CÓMO USAR EL TRIPTÓFANO?
Con relación a los suplementos de triptófano que existen en el mercado hay dos opciones: L-triptófano y 5-HTP.
La suplementación con 5-HTP, la forma intermedia del triptófano previo a la formación de serotonina y melatonina, ofrece la ventaja de que se absorbe más fácilmente a nivel intestinal, cruza con más eficacia la barrera hematoencefálica y agiliza el desarrollo de la serotonina y la melatonina.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cantidad diaria recomendada (CDR) de triptófano que debemos consumir es de 4 mg por Kg de peso. Es decir, una mujer que pese 55 Kg tendrá que ingerir 220 mg cada día.
Es importante cómo se toma. Se aconsejan unos tiempos concretos, tanto con distancia de comidas, como la gran diferencia que hay de tomarlo por la mañana o por la tarde. Ahora bien, como cualquier complemento nutricional, debe ajustarse a las características y necesidades de cada persona, por eso es preciso consultar con un experto de la salud antes de consumirlo. No está aconsejado en personas que están tomando fármacos antidepresivos o tranquilizantes, sin control profesional. No se aconseja en embarazo o épocas de lactancia, ni en pacientes con insuficiencia hepática ni renal.
El 5HTP, METABOLITO ACTIVO, PARA LA DEPRESIÓN, DOLOR Y TRASTORNOS COMPULSIVOS
El 5-HTP, ya tiene publicaciones de estudios contrastados, en donde la mejora en los pacientes en situaciones complicadas, es sustancial:
– Depresión: efectivo como elevador del estado de ánimo, mejor tolerancia a la terapia y menor tasa de recaídas.
– Inducción al sueño: la serotonina es un potente agente tranquilizante. La melatonina, muy relacionada con el triptófano, es la hormona promotora del sueño y está relacionada con el ciclo circadiano (sueño/vigilia).
– Dolor: la serotonina puede disminuir la percepción de cierto tipo de dolor. Con elevados niveles de serotonina, el umbral de dolor se eleva, disminuyendo nuestra percepción de dolor (fibromialgia, coadyuvante en menopausias, migrañas).
– Obesidad y bulimia / Tabaquismo: Cuando el cerebro y especialmente el área llamada centro de saciedad, dispone de mayor cantidad de serotonina, nuestra sensación de saciedad es mayor y comemos menos. Regula el apetito y la persona siente menos ansiedad por la comida. Se considera útil para tratar problemas de alimentación como la bulimia, obesidad…por componentes ansiosos.
EL METABOLISMO DEL TRIPTÓFANO JUEGA UN PAPEL CENTRAL EN EL EJE INTESTINO-CEREBRO.
La microbiota intestinal juega un papel crucial en la modulación del metabolismo del triptófano. Dado que muchos factores pueden influir en la composición de la microbiota (dieta, la ingesta de antibióticos…) el uso combinado del triptófano y probióticos, es clave.
PACIENTES ONCOLÓGICOS
Hay estudios en pacientes oncológicos que reportan datos esperanzadores. En pacientes con cáncer de mama, de próstata o cervicouterino, y síntomas de sofocos, astenia e insomnio, el aporte de triptófano como suplemento nutricional se tolera bien, es seguro, mejora la calidad de vida y puede asociarse a una mejoría de los síntomas referidos.
Se observa una mejoría física y psicológica como de las relaciones sociales y ambientales, y esto es de gran importancia en los pacientes oncológicos.